La primera semana de funcionamiento de la mesa interprovincial dejó definiciones concretas sobre cómo se repartirán las tareas y qué prioridades se atenderán primero. No hubo anuncios grandilocuentes, sino acuerdos operativos que marcan el ritmo de los próximos meses.
Qué se resolvió en los primeros encuentros
Las reuniones iniciales se concentraron en tres ejes: el relevamiento de infraestructura existente, la identificación de los productores que ya exportan y la lista de trámites pendientes en cada provincia. Cada delegación llevó un informe propio y se compararon los datos sobre la mesa.
El primer punto de fricción apareció con el calendario de cosecha. Las provincias del norte tienen ritmos distintos y eso obligó a ajustar las fechas de las próximas reuniones para que ningún equipo quede fuera del proceso de decisión.
Las decisiones que se tomaron
Se acordó que cada provincia designará un enlace técnico antes de fin de mes. Ese enlace será el responsable de consolidar la información local y de responder consultas de los otros equipos sin necesidad de esperar a la próxima reunión general.
También se definió que el primer informe público saldrá en mayo, con datos sobre capacidad de acopio, estado de rutas y disponibilidad de frío en cada región. Ese documento servirá de base para las negociaciones con operadores logísticos.
Lo que queda pendiente
El financiamiento sigue siendo el punto más delicado. Las provincias aportarán recursos propios para el relevamiento, pero la obra de infraestructura pesada dependerá de fondos nacionales que todavía no tienen fecha de desembolso.
En paralelo, se conformó una comisión técnica para evaluar el estado de los accesos ferroviarios. Esa comisión tiene treinta días para presentar un diagnóstico preliminar que permita priorizar las intervenciones más urgentes.